« Empezamos por separar al hombre de la naturaleza, constituyéndolo en rey soberano; creyendo así poder borrar su carácter mas irrecusable, a saber que es antes que nada un ser vivo. Y, quedándonos ciegos ante esta característica común, abrimos amplia, la puerta, a todo tipo de abusos. Nunca antes, como al término de los últimos cuatro siglos de historia, el hombre occidental pudo comprender que otorgándose el derecho de separar radicalmente la humanidad de
la animalidad, y concediéndole a la primera todo aquello de lo que despojaba a la segunda, estaba abriendo un ciclo maldito, y que esa misma frontera, cada vez mas remota, serviría a alejar a los hombres de los otros hombres, y a reivindicar, en detrimento de minorías cada vez mas restringidas, el privilegio de un humanismo corrupto y que apenas nacido tomó prestado al amor-propio su principio y noción.

Claude Levi-Strauss

Palabras pronunciadas en Ginebra en 1962, con motivo
de las ceremonias conmemorativas del 250 aniversario
del nacimiento de Jean-Jacques Rousseau INSTALACIÓN CASA MÉRIDAINSTALACIÓN CASA MÉRIDA