En “Mi Feminidad Burguesa” es un performance dividido en tres partes, expone la sumisión voluntaria que conlleva la
pertenencia a una clase social, en este caso: la burguesía, con sus sus exigencias y atavismos materiales, así como la pertenencia a un género y sus posibles escapatorias de los roles impuestos a este por el otro género, poniendo de manifiesto, la complicada relación con y hacia la sumisión que genera la distribución de roles entre Hombres y mujeres, pero sobre todo de mujeres a mujeres. Esta relación aunada a su concepción capitalista, abre la puerta al ejercicio de la opresión de unas a las otras como único recurso generador de independencia y libertad.